Adiestramiento básico del cachorro: primeras órdenes con refuerzo positivo
Aprende a enseñar las primeras órdenes a tu cachorro con refuerzo positivo: el nombre, la llamada, el siéntate, el quieto y el control de mordida.
El adiestramiento del cachorro no empieza a los 6 meses: empieza el día que llega a casa. Los cachorros son máquinas de aprender y la ventana de aprendizaje más eficiente se sitúa entre las 8 y las 16 semanas. Aprovechar este período con técnicas correctas marca la diferencia entre un perro que convive fácilmente con su familia y uno que genera conflictos diarios. La buena noticia: entrenar a un cachorro es sencillo, divertido y fortalece el vínculo de forma extraordinaria.
El principio fundamental: el refuerzo positivo
La ciencia del comportamiento animal es clara: los perros aprenden mejor cuando las conductas deseadas se refuerzan con algo que valoran (comida, juego, caricias) y las conductas indeseadas se ignoran o se redirigen. El castigo físico o el método de "dominancia" no tienen respaldo científico y generan miedo, agresividad y deterioro del vínculo.
El refuerzo positivo funciona así: el cachorro hace algo que queremos → recibe inmediatamente una recompensa → la probabilidad de que repita esa conducta aumenta. La clave es la inmediatez (menos de 2 segundos) y la consistencia.
Primera orden: el nombre
Antes de enseñar cualquier otra cosa, el cachorro debe aprender a responder a su nombre. El procedimiento es simple:
- Di su nombre en tono neutro o positivo (nunca para regañarle).
- Cuando mire hacia ti, inmediatamente dale una croqueta y un "¡bien!".
- Repite 10-15 veces en sesiones de 2-3 minutos, varias veces al día.
En pocos días el cachorro asociará su nombre con algo positivo y lo mirará de forma automática. Este es el primer paso para la llamada.
La llamada (recall): la orden más importante
Una llamada confiable puede salvar la vida de tu perro. Para construirla desde cachorro:
- Usa siempre la misma señal: "ven", "aquí" o la que elijas —pero solo una.
- Cuando el cachorro venga hacia ti, recíbele con la mayor alegría posible y el mejor premio que tengas.
- Nunca uses la llamada para hacer algo que el perro no le guste (bañarle, ponerle el collar de castigo, acabar el juego). Si necesitas llamarle para algo negativo, ve tú a buscarle.
- Practica en casa primero, luego en el jardín y gradualmente en entornos con más distracciones.
Siéntate: la orden más fácil
El "siéntate" suele ser la primera orden formal que aprende un cachorro. Con el método de captura:
- Coge una croqueta entre los dedos y acércala a la nariz del cachorro.
- Mueve lentamente la mano hacia arriba y ligeramente hacia atrás. Al seguir la croqueta con la nariz, el trasero bajará de forma natural.
- En el momento en que el trasero toque el suelo, di "¡siéntate!" y dale la croqueta.
- Repite hasta que lo haga fluidamente, luego ve retirando gradualmente la croqueta de la mano (pero sigue premiando desde el bolsillo).
Quieto: autocontrol desde pequeño
El "quieto" enseña al cachorro a mantener una posición hasta que reciba una señal de liberación ("libre", "vale"):
- Pídele que se siente.
- Espera 1-2 segundos sin que se mueva y prémiale.
- Aumenta gradualmente el tiempo (5 s, 10 s, 30 s…) y luego la distancia.
- Si se levanta antes: vuelve a cero, reduce el criterio y ve más despacio.
El control de mordida: enseñar que los dientes duelen
Los cachorros muerden porque así exploran el mundo y porque el juego con los hermanos incluye mordiscos. Enseñarles a controlar la fuerza de la mordida (bite inhibition) es más importante que intentar que no muerdan en absoluto:
- Cuando el cachorro muerda con fuerza, di "¡ay!" en tono agudo y retira la mano.
- Ignórale 10-20 segundos (pausa en el juego).
- Retoma el juego. Repite cada vez que la presión sea excesiva, bajando gradualmente el umbral.
- Ofrece siempre un juguete como alternativa a morder tu mano.
Normas para el adiestramiento eficaz
- Sesiones cortas: 3-5 minutos, varias veces al día. Los cachorros se cansan rápido mentalmente.
- Termina siempre en positivo: acaba con algo que el cachorro haga bien.
- Un criterio a la vez: no aumentes distancia y tiempo a la vez. Un solo cambio en cada sesión.
- Consistencia familiar: todos en casa deben usar las mismas señales y las mismas normas.
- Paciencia: cada cachorro tiene su ritmo. La frustración del adiestrador se transmite al perro.