Cómo elegir un cachorro: criadero responsable vs adopción
Guía para elegir cachorro: diferencias entre criadero responsable y protectora, señales de un buen criador, qué nunca debes hacer y señales de alarma antes de adoptar.
Elegir cómo y dónde conseguir un cachorro es una decisión que tendrá consecuencias para los próximos 10-15 años. Las dos vías principales —criadero responsable y adopción en protectora— tienen ventajas e inconvenientes reales que merece la pena conocer antes de decidir. Lo que nunca debería ser una opción: comprar en tiendas de mascotas o a particulares que venden cachorros de origen desconocido.
El criadero responsable
Un criadero responsable no es simplemente alguien que tiene perros y los cruza. Es un profesional que trabaja para mejorar la raza, cuida el bienestar de sus animales y entrega cachorros saludables, bien socializados y con garantías. ¿Cómo distinguirlo?
- Realiza pruebas de salud a los reproductores: según la raza, esto incluye radiografías de cadera y codo (displasia), pruebas de ojos, corazón, ADN para enfermedades genéticas, etc. Los resultados deben estar documentados y ser verificables.
- Pertenece a un club de raza reconocido por la Real Sociedad Canina de España (RSCE) o equivalente europeo.
- Los cachorros viven en casa, no en jaulas o kennel separado. La socialización temprana ocurre en el entorno doméstico.
- No tiene siempre cachorros disponibles. Un criadero responsable planifica cada camada con cuidado; si tienen cachorros de todas las razas en todo momento, es una señal de alerta.
- Te hará preguntas a ti sobre tu estilo de vida, experiencia con perros, situación familiar. Un buen criador quiere asegurarse de que sus cachorros van a buenos hogares.
- Entrega al cachorro con: cartilla de vacunación actualizada, microchip, pedigree (si es de raza), contrato de compraventa y garantía de salud. Nunca antes de las 8 semanas.
- Está disponible después de la venta para resolver dudas. El vínculo con el criador no termina en la entrega.
La adopción en protectora
Adoptar un cachorro de protectora o asociación de rescate es una opción completamente válida, con sus propias particularidades:
- Ventajas: das un hogar a un animal que lo necesita, el coste es muy inferior al de un criadero, la mayoría vienen desparasitados, vacunados y con microchip. Muchas asociaciones también entregan con esterilización incluida.
- Consideraciones: el origen del cachorro puede ser desconocido, lo que implica incertidumbre sobre el temperamento adulto y posibles condiciones de salud hereditarias. Si tienes necesidades muy específicas (raza, tamaño adulto previsible, carácter determinado), la adopción puede no cumplirlas.
- El proceso de adopción suele incluir formulario, entrevista y en algunos casos visita al domicilio. Es un proceso pensado para asegurar que el animal va a un hogar adecuado.
Lo que nunca debes hacer
- Comprar en tiendas de mascotas: los cachorros en tiendas proceden en su mayoría de criaderos industriales donde el bienestar animal es mínimo y las enfermedades hereditarias, habituales. Además, la socialización temprana suele ser deficiente.
- Comprar por internet a particulares sin verificar: los anuncios de cachorros en plataformas tipo Wallapop o Milanuncios incluyen frecuentemente cachorros de origen cuestionable, enfermos o mal socializados. Si te lo envían sin conocer al criador ni a los padres, no lo hagas.
- Dejarte llevar por la prisa o la lástima: "me lo quedo porque si no..." es el origen de muchas relaciones perro-dueño que acaban mal. Tómate el tiempo necesario.
Señales de alarma en un cachorro antes de adoptarlo
- Menor de 8 semanas (aún necesita a su madre).
- Muy asustado, no responde a estímulos o está letárgico.
- Ojos o nariz con secreciones, signos de diarrea.
- Abdomen muy distendido (puede indicar parásitos).
- No ha sido desparasitado ni vacunado con ninguna dosis.